En mi último post escribí sobre el profundo impacto que está teniendo la Inteligencia Artificial en el desarrollo de sistemas. Vimos cómo los tiempos y esfuerzos de desarrollo pueden estar cayendo, literalmente, a la mitad. Esta es una excelente noticia que entusiasma a cualquier directivo, pero inmediatamente nos trae un dilema sobre la mesa: ¿Qué hacemos con toda la gente que tenemos en la organización desarrollando sistemas?
La respuesta impulsiva de algunos podría ser recortar el equipo. Mi recomendación es rotunda: mantén a tu talento. Es el momento perfecto para limpiar ese backlog histórico que tienen todas las organizaciones; esa cola "infinita" de sistemas y mejoras que nunca se llegan a desarrollar por falta de tiempo.
El siguiente paso: De codificar a especificar
Pero hay que ir un poco más lejos. Lo primero que tenemos que hacer es reentrenar al personal. El objetivo es que ahora no programen en lenguajes de codificación tradicionales, sino en su idioma natal. Es lo que podemos llamar "preparación de especificaciones" o ingeniería de contexto (Prompt Engineering).
Sin embargo, la formación no debe terminar ahí. Tenemos que apostar por el reskilling, es decir, dotar de nuevas habilidades a nuestros desarrolladores para que aporten un valor superior.
La democratización del rol del CIO
Un nuevo skill que no es tan obvio, pero que resulta muy importante, es la detección de problemas dentro de la empresa que pudieran ser resueltos con automatizaciones. O mejor aún: la identificación de oportunidades que antes ni se podían imaginar, por ejemplo, combinando el procesamiento de datos clásico con la IA.
Esta es una nueva habilidad vital. Estamos viendo la democratización de una parte del rol del CIO (Chief Information Officer): esa figura clave que conoce del negocio y de tecnología, capaz de visualizar transformaciones rentables. Ya no se trata solo de resolver problemas u optimizar procesos, sino de hacer cosas que antes eran imposibles o prohibitivamente costosas. (Por supuesto, el CIO seguirá existiendo para coordinar, priorizar y velar por que estas innovaciones se lleven a cabo y sean adoptadas por la organización).
Una puerta abierta para todos
El otro gran cambio de esta revolución es que este nuevo rol de "ideador de sistemas" no necesariamente debe ser cubierto por una persona proveniente del área tecnológica pura.
¿Qué habilidades se necesitan realmente para este rol?
Una comprensión sólida de los sistemas y experiencia usando aplicaciones.
Imaginación para visualizar soluciones no obvias.
Un sentido crítico agudo.
Fundamental: La habilidad para expresar correctamente las ideas con una mente lógica y ordenada.
Si trabajas en el área de sistemas, la pregunta es obligada: ¿Estás preparado para este cambio? Y si estás en otra área completamente distinta, ¿no te gustaría dar un giro a tu actividad para pasar a idear y desarrollar los sistemas del futuro? Te aseguro que te puede cambiar la vida.